¿Sabes qué significan las dos columnas que hay en el paseo de Catalina de Ribera?

Este monumento se encuentra en una zona ajardinada del barrio de Santa Cruz, en la antigua Judería sevillana

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Monumento a Colón
Monumento a Colón / turismosevilla.org

El barrio de Santa Cruz es uno de los lugares con más encanto de Sevilla. Ubicado en la que fue la antigua Judería, sus calles, patios y balcones llenan de magia la ciudad. En uno de sus extremos se encuentran los jardines de Catalina de Ribera, una zona ajardinada de grandes dimensiones que perteneció, antaño, a los Reales Alcázares y que hoy conserva uno de los monumentos más llamativos de la ciudad.

Historia de los jardines

El paseo de Catalina de Ribera, conocido en la ciudad como «Jardines de Murillo», aunque esto solo conforman una parte del mismo, forman parte de un espacio que en el año 1862 se le cedió al Ayuntamiento de Sevilla y que formaba parte de la denominada Huerta del Retiro que hasta ese momento estaba integrada en el Alcázar. Con este movimiento se pretendía ensanchar la zona del Prado de San Sebastián, donde se establecía la famosa Feria de Abril.

De esta manera, se derribó el muro que la separaba del exterior, construyéndose uno nuevo con almenas que es el hoy visible a lo largo del paseo y que lo separa de los Jardines del Alcázar.

Conocidos originariamente como Paseo del Pino, no será hasta 1898 cuando reciban su actual denominación, en honor a la fundadora del Hospital de las Cinco Llagas, organizándose entonces unos jardines a modo de paseo con alineaciones de árboles. Esta forma de ornamentarlo con árboles alineados hizo que se le empezara a conocer, también, como Paseo del Luto. El hecho de que se situara a las espaldas del Alcázar y un poco retirado de las zonas más frecuentadas de la ciudad convirtió en este paseo en una zona frecuentada por familias dolientes.

A partir de 1920 el espacio de los jardines comenzaría a ordenarse bajo la dirección del arquitecto Juan Talavera. Sería entonces cuando se introducirían sus elementos más emblemáticos: el monumento a Catalina de Ribera y el monumento que hoy preside la zona y que está conformado por dos elevadas columnas de 23 metros de altura.

Monumento a Colón

El monumento a Colón fue colocado en el Paseo de Catalina de Ribera en el año 1921 y sería catalogado Bien de Interés Cultural en 2002. La arquitectura del monumento corresponde a Juan Talavera y Heredia y la escultura a Lorenzo Coullaut Valera. Fue construido por suscripción popular, gestionada a partir de 1917 por el director del diario El Liberal, José Laguillo y Bonilla.

Este está conformado por un basamento con dos columnas de piedra. En el medio de ellas hay dos proas de carabelas. Junto con las proas hay dos cartelas, una a cada lado, con los nombres de Isabel y Fernando respectivamente, los Reyes Católicos. Tanto las proas como las dos cartelas están hechas de bronce. En el basamento de las dos columnas hay dos medallones de mármol, uno a cada lado, con el busto de Colón y el escudo de los Reyes Católicos respectivamente. En la parte superior hay un león con un orbe y todo el monumento está situado sobre la pila circular de una fuente, lo que le confiere un aspecto aún más impresionante.

Este no es el único monumento que Sevilla ha otorgado a Cristóbal Colón. Hay otro en el parque de San Jerónimo (conocido como el Huevo de Colón, y en el monasterio de la Cartuja, en este caso en forma de estatua.

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