Una leyenda a coste cero

El sevillano Julio Vera crea la webserie '18.0', una ficción basada en la historia de Carmen Arrabal y en la que convergen a partes iguales esfuerzo y talento.

Dani Rodríguez

31 de marzo 2014 - 05:00

No es una noche más. El sol, agotado de alumbrar durante el día, decide echar el cierre y marcharse a descansar, cediéndole la responsabilidad a una noche portadora de un velo lúgubre que tantas historias, misterios y leyendas despierta. Solo reina el silencio, distorsionado por el susurro del aire que mece y transporta sonidos difíciles de identificar, pues la tranquilidad se convierte en desasosiego cuando los ecos de la oscuridad amenazan la paz de aquellos que creen escuchar voces de ultratumba y se vuelven menos escépticos. La noche de San Andrés oculta un secreto, un misterio que yace en un colegio sevillano y que cinco antiguos alumnos intentan descubrir debido a una leyenda que vaga por sus pasillos, que recorre cada habitáculo y rincón de los Salesianos de Triana: la leyenda de Carmen Arrabal. Y como en toda leyenda, hay parte de realidad que se vuelve terrorífica cuando te toca vivirla en 18.0.

Dieciochopuntocero es una webserie de misterio con tintes terroríficos que, sin rozar el género de terror, entremezcla realidad y ficción para exhalar una atmósfera escalofriante que penetra en lo más sensato del espectador y transportarlo así a un clima tenso, abrumador y lleno de suspense. Toda una revolución en un formato poco acostumbrado a realizar tareas relacionadas con la intriga y que apuesta más por el humor. Además le afecta otro agravante, el acto de realizar una obra colosal sin dinero y ninguna subvención; suficiente para que 18.0 haya revolucionado el concepto de webserie con un sello muy particular, la calidad. Y, por ende, nominada a los Premios Asecan 2014.

Un proyecto cinematográfico ambicioso y enigmático que madura y crece a ritmo de trabajo, esfuerzo y una gloriosa labor de producción. El reto es ciclópeo y diario, sobre todo cuando la obra de Julio Vera García (cortometrajes como Sigue viva una estrella, Misión Playbacks o Sistema métrico) adquiere una admirable calidad cinematográfica sin presupuesto alguno y con un equipo que, excepto José Antonio Ruiz Minero (jefe de producción), se estrenaba en el campo de la ficción, y concretamente en el de las series. No obstante, el conjunto ha sabido responder con creces, puesto que no se marca límites. La complicación se refleja en cada episodio, demostrando la ambición y el abanico tan amplio que aún les queda por ofrecer.

La falta de capital limita muchas ideas y cercena infinitas posibilidades pero el ingenio y la constancia convierten en una obra de arte a 18.0. Lo demuestran recursos como los saltos de época o la apertura hacia otros escenarios más allá del colegio, algunos incluso sorprendentes por su arquitectura y porque reportan significado y belleza a la trama. Enclaves alternativos que se han conseguido gracias a la labor de localización por parte del equipo de producción y en especial a la entrega y colaboración de algunos municipios y sus ayuntamientos, que sin ningún tipo de cortapisas cedieron sus espacios para contribuir al desarrollo de 18.0, faena que todo el equipo agradece por apoyar a este tipo de proyectos. El Ayuntamiento de Los Molares, el Consorcio de La Rinconada, San Nicolás del Puerto y por supuesto Los Salesianos son algunas de las entidades que apuestan por este tipo de obras.

Con siete episodios (www.dieciochopuntocero.es) en su haber, la leyenda de Carmen Arrabal se emite por entregas hasta alcanzar los once capítulos previstos, aunque sus creadores no descartan ampliar a una segunda temporada si la acogida sigue siendo positiva, pues evidencia queda de su evolución técnica supeditada a un guión interesante. Detrás se oculta un trabajo riguroso y con criterio bajo una historia jugosa en la que cada detalle comunica algo y está en consonancia con los cimientos de la webserie. Aún quedan cuatro capítulos para conocer el enigma y parece que no van a defraudar, una promesa que se cumplirá a través de escenas más desafiantes e impactantes.

Hay cosas que corregir, por supuesto, y algo como la interpretación ha ido mejorando con el transcurrir de los minutos. La protagonista es Carmen Arrabal por ser la leyenda (tiene hasta un Twitter mediante el que se informa a los seguidores de cada movimiento de la webserie). Pero al margen, el elenco actoral representa algunos de los estereotipos más básicos de la sociedad y tiene relevancia la caracterización de sus personajes, un poco floja en los primeros capítulos, aunque algunos como Raúl Esquinardo (Carlos) o Rosa Cabello (Ana) se introducen dentro de sus personajes dotándoles de elevada credibilidad. Al reparto habitual le acompañan algunos secundarios y cameos relacionados con el mundo cofrade o del periodismo. Destacable el papel de Antonio Dechent (La familia Mata) interpretando a una figura que forma parte del mito.

La matrícula de honor se la lleva el apartado visual, donde la cámara abusa de los primeros planos y detalles para transmitir algo más que incertidumbre o tensión. Los planos están medidos minuciosamente para proyectar un clima lúgubre y paranormal bajo un juego de luces argénteo. En definitiva, un etalonaje digital que podría superar a cualquier montaje de televisión y certifica que 18.0 podría ser una serie para la pequeña pantalla.

Tras la leyenda de Carmen Arrabal se observa talento y creatividad. Dos ingredientes básicos para cocinar una obra que embauca los paladares más exigentes. El suspense que derrama la webserie viaja en un apartado técnico encomiable, pese a la merma que el coste cero produce. Un secreto por resolver que se torna apetecible y sobrecogedor cuando el espectador descubre la génesis del título de la ficción. Espeluznante es poco.

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