El 'tsunami' llega a América con menos fuerza de la esperada

La crecida sólo ha causado la muerte de una persona en EEUU. Los países costeros han rebajado sus niveles de alerta.

Efe

12 de marzo 2011 - 11:26

Madrid/El tsunami que ha provocado el terremoto de Japón en todo el Oceano Pacífico ha llegado a las costas de Chile, cuyo gobierno ha optado por la prudencia y descartó por el momento levantar la alerta salvo en la isla de Pascua. "Necesitamos que la ciudadanía nos acompañe en la espera. Es mejor ser prudente que imprudentes", declaró a la prensa el ministro del Interior, Rodrigo Hinzpeter. A las 4:00 hora local el oleaje provocado por el cataclismo de Japón ya había alcanzado las costas de todo el territorio continental chileno. Las autoridades confirmaron que en el balneario turístico de Dichato el agua del mar llegó esta noche a las calles, mientras en otras localidades como Cardenal, Bucalemu, Pichilemu, Talcahuano, Peluhue, Valparaíso y Algarrobo se produjeron retiradas del mar seguidas de posteriores entradas de entre 70 y 100 metros.

En la Isla de Pascua, las autoridades decidieron levantar la alarma, mientras en la isla de Chiloé se produjeron variaciones del nivel del mar de hasta ocho metros, como consecuencia de lo cual diez naves resultaron dañadas y una veintena permanece a la deriva.

En Ecuador, el tsunami ha causado daños "mínimos", según el presidente, Rafael Correa, quien dijo que mantendrá hasta hoy el estado de excepción. Por precaución, más de 240.000 personas que residían en las zonas costeras del país y de las Islas Galápagos fueron evacuadas.

En México fue levantada la alerta emitida la pasada madrugada tras la amenaza de que el tsunami generado en Japón afectara a las costas del Pacífico. Según un comunicado del Ministerio del Interior, la elevación del mar generó algunas situaciones poco comunes, pero, añadió, "no representaron ninguna amenaza para la población, sus bienes y la infraestructura".

Las olas del tsunami llegaron con menor fuerza de lo esperado al litoral Pacífico de América, mientras la costa oeste de EEUU registra las únicas víctimas, con cuatro heridos y un desaparecido: curiosos que se acercaron a ver de primera mano la anunciada llegada del tsunami. Tras el seísmo que sacudió Japón, prácticamente toda la costa oeste de América, desde Canadá a Chile, emitió alertas ante la posibilidad de que grandes olas pusieran en riesgo a las poblaciones del litoral. Los temores, sin embargo, se disiparon al comprobar que la mayor altura registrada en las primeras olas llegadas a la isla hawaiana de Kauai fue de un metro, mientras algunos puntos de Big Island y Maui experimentaron inundaciones cuando olas de 2 metros golpearon la costa. Pese a las advertencias de las autoridades que pedían a la población que se alejara de las playas y los puertos, en previsión de una subida inusual del nivel del mar, EEUU informó de cinco desaparecidos, de las que cuatro fueron rescatadas en Oregón. La quinta persona continúa desaparecida en California, donde fue declarado el estado de emergencia para cuatro condados afectados por el tsunami, cuyo impacto dejó numerosos destrozos en puertos y playas.

Tras Hawai, el tsunami llegó a territorio latinoamericano por México, y a continuación alcanzó las costas de los países centroamericanos y suramericanos, con efectos que, en su mayoría, resultaron menores de lo esperado.

Así, Panamá, Costa Rica, Guatemala, El Salvador y Honduras suspendieron el aviso preventivo al final de la tarde de ayer, después de que las autoridades constataran que el efecto se limitó a unas casi imperceptibles olas en sus costas del Pacífico.

Nicaragua anunció la suspensión de la alerta para las 21.00 horas (03.00 GMT de hoy), después de que las olas también llegaran sin fuerza y no se registrara ninguna situación anormal.

Las primeras olas que llegaron en la noche a la costa de Perú tuvieron entre 15 y 40 centímetros de altura, pese a lo cual las autoridades señalaron que van a mantener la vigilancia en previsión de que el siguiente oleaje pueda ser más intenso.

En Colombia, ante el temor de las autoridades de que se registrara un fuerte oleaje, se emitió una alerta para la costa Pacífica, que no implicó orden de evacuación.

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