Piden que se reabra un caso archivado de una violación a una menor en Marchena
La madre de la víctima denuncia que se siente "completamente desprotegida" tras el sobreseimiento de sus denuncias
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"Mi hija fue violada dos veces por el que era su novio. Yo me enteré cuando fui con ella a denunciar unas amenazas por parte de él, cuando ya habían dejado la relación. Allí le tomaron declaración y ella lo contó. A pesar de ello, nos sentimos completamente desprotegidas, porque ni siquiera se ha cursado la orden de alejamiento que hemos pedido. Denunciamos en agosto, pero no se ha hecho nada". Quien así habla es la madre de una menor que denunció dos presuntas agresiones sexuales por parte de su pareja, también menor.
El caso terminó siendo archivado por la Fiscalía de Menores. Ahora, la madre ha cambiado de abogado y su nuevo letrado, José Antonio Sires, ha anunciado que recurrirá este sobreseimiento al entender que se han producido irregularidades durante la investigación. "Se trata de un caso en el que concurren muchas circunstancias que vamos a elevar a sede judicial, como que el agresor tenía acceso sin dificultad a la víctima, además de las importantes secuelas que esta agresión le ha dejado", aseguró el abogado en un comunicado emitido el pasado martes.
Sostiene el letrado que la familia ha tenido que abandonar Marchena, pueblo en el que ocurrieron los hechos, "debido a la tensa situación que se ha producido con el presunto autor y su entorno, con lo que, al daño sufrido, se une el desarraigo que está sufriendo todo el núcleo familiar para proteger a la menor". Sires asegura que cumplirá con la petición de la madre de que "se haga Justicia" y que lo que le ha pasado a su hija no le ocurra a nadie más.
La víctima tiene ahora 16 años, aunque tenía 15 cuando ocurrieron los hechos. Además de la denuncia por las amenazas y las agresiones sexuales, también presentó después otra por una agresión física por parte de la pareja actual de su ex novio. La madre de la menor supuestamente agredida lamenta que esto le haya alterado la vida "en todo". "Hemos tenido que cambiar nuestros hábitos". La fiscal les recomendó que no fueran al pueblo en el que reside el menor denunciado, "porque si lo veíamos a él o a su familia nos podían poner una denuncia como que los estábamos provocando".
Por ello, han tenido que cambiar de médico, que lo tenían en el mismo pueblo, y ahora hacen la vida y las compras en otras localidades cercanas. "Mi hija está con mucha apatía, no tiene ganas de nada, tengo que sacarla yo. Era una niña a la que le gustaba mucho leer y sacaba libros de la biblioteca. Pero ahora no. Lo único que quiere es irse a nuestro pueblo (una localidad de la provincia de Badajoz donde vivió hasta los ocho años), porque allí encuentra la paz que necesita. Antes de que nosotros supiéramos nada, cuando terminó el instituto, ya nos dijo que quería quedarse en el pueblo y su padre le dijo que no. Yo no sabía por qué era, ya después todo me encajó en agosto cuando me enteré".
El presunto agresor y la víctima iniciaron una relación de pareja en junio de 2023, que se mantuvo hasta enero de 2024. La relación en principio era muy buena, hasta el punto de que el adolescente acompañaba a su novia y a los padres de ésta en sus viajes al pueblo de Badajoz del que son originarios. En un momento dado, él comenzó a sufrir episodios de celos, en los que instaba a su novia a que dejara de hablar con sus amigos. En la denuncia, se relata un incidente ocurrido en agosto de 2023, cuando el menor envió un mensaje a la chica diciéndole que, si no dejaba de hablar con un amigo, "lo iba a moler a palos".
En diferentes ocasiones ente septiembre y diciembre de ese mismo año, la menor sostiene que su pareja le realizó tocamientos y, cuando ella oponía resistencia, el chico la agredía "dándole una bofetada en la cara". En octubre, la denunciante asegura que su entonces novio le propinó otro golpe similar, después de que ella se tropezara y se agarrara a él para no carse.
La adolescente denunció dos agresiones sexuales ocurridas en casa de ella, una en septiembre y otra en noviembre de 2023. La segunda se produjo supuestamente después de que la víctima le dijera al presunto agresor que no tenía ganas de mantener relaciones sexuales y se entablara entre ambos una discusión. La joven contó lo ocurrido a los padres de su novio, que, según la denuncia, le dijeron que "todo se lo estaba inventando para no quedar mal con sus padres y que éstos no pensaran mal de ella". Después de ésto, aseguró que el novio le presionó para que dijese que las relaciones fueron consentidas, "porque si no se iba a arrepentir".
En diciembre hubo otro intento de agresión en casa del novio, que fue abortado accidentalmente por la madre de él al entrar en el cuarto. Una vez finalizada la relación, continuaron tratándose como amigos e incluso retomaron la relación en junio, pero no llegaron a verse, sino que se comunicaban por WhatsApp. En agosto, fue el menor el que puso fin a la relación. La Guardia Civil y la Fiscalía de Menores abrieron una investigación por estos hechos, tanto por las agresiones sexuales como por los malos tratos en el ámbito familiar y las amenazas, pero consideraron que no había indicios suficientes para imputar delito alguno al denunciado.
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