Una oftalmóloga prueba en Sevilla un robot impulsado por IA que puede acortar los tiempos diagnósticos

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La unidad que dirige la doctora Margarita Cabanás en el Hospital Virgen del Rocío analiza los resultados de un estudio piloto con un sistema automatizado capaz de hacer más de 100 pruebas entre seis y ocho minutos

El Virgen del Rocío prueba la Inteligencia Artificial para acortar tratamientos de cáncer de mama

La oftalmóloga Margarita Cabanás, junto al robot Doria.
La oftalmóloga Margarita Cabanás, junto al robot Doria. / M. G.

Las nuevas tecnologías están aquí para quedarse, y facilitarnos la vida. A estas alturas, nadie debería sorprenderse de que un programa de Inteligencia Artificial (IA) cope el titular de una noticia.

Estos sistemas de procesamiento sintético de información han penetrado ya casi en todos los ámbitos de nuestra vida. También en medicina. Un área en la que acortar tiempos diagnósticos e intentar reducir listas de espera se pueden entender como la llave del progreso.

Convencida de ello, la jefa de la unidad de Oftalmología del Hospital Virgen del Rocío, Margarita Cabanás, se encuentra junto a todo su equipo analizando los informes extraídos de la prueba piloto que durante 15 días han realizado en Sevilla con un robot automatizado impulsado por Inteligencia Artificial que, hasta el momento, sólo tiene incorporado en España el Hospital de la Paz en sus Centros de Especialidades. El robot Doria es capaz de realizar en sólo ocho minutos 100 pruebas diferentes, que proporcionan todos los datos necesarios para iniciar el diagnóstico de decenas de patologías de los ojos. 

"Básicamente, lo que hemos hecho es hacer una exploración a un grupo de pacientes para comprobar si, en base a sus resultados, tiene sentido el poder valorar integrar en un hospital equipos como este", explica Cabanás.

Esta innovadora herramienta permite explorar a los pacientes sin necesidad de que haya ningún oftalmólogo presente en el momento de la exploración, sólo con un técnico experto en la tecnología, aunque es imprescindible el facultativo para examinar los datos y hacer la evaluación de la exploración.

Un paciente durante la exploración en el robot.
Un paciente durante la exploración en el robot. / M. G.

La oftalmóloga describe así el funcionamiento de esta herramienta. "El paciente llega y, sólo apoyándose en una mentonera, se presta a la realización de una serie de pruebas a las que le va guiando el propio robot a través de un asistente digital. Así, la herramienta coge entre unos seis y ocho minutos, que es lo que tarda por paciente, una serie de medidas que luego, a través de una computadora, recoge en un informe que es el que nos llega a los oftalmólogos con todo lo examinado en esas exploraciones", detalla. "Explora la córnea, la tensión ocular, el estado del cristalino para la detección de cataratas, el fondo de ojos e, intenta detectar, las principales patologías oftalmológicas como la retinopatía diabética o la degeneración macular", añade.

La prueba piloto se desarrolló entre los días 1 y 15 de julio en el Hospital Duque del Infantado, centro anexo al Virgen del Rocío. Durante la prueba se revisaron un total de 150 pacientes, aunque, según advierte Cabanás, el sistema sería capaz de "cuadruplicar" la cifra diaria, que rondó las 15 ó 20 exploraciones. De hecho, en La Paz, este sistema ha analizado ya los ojos de 2.000 pacientes con resultados de éxito. De ellos, un 30% resolvió su derivación con esta exploración.

"Este sistema nos da informes muy completos con los que podemos derivar a los pacientes de la forma más acertada, ahorrando visitas innecesarias y acortando los pasos para llegar a la consulta a la que debe ir dirigido en función de la patología que se sospeche", explica la oftalmóloga. "La idea es poder explorar pacientes paralelos a nuestras consultas para luego el oftalmólogo poderlo dirigir de la forma más precisa para implantar el tratamiento que precise cuanto antes", añade.

De momento sólo son pruebas. Margarita Cabanás asegura que hay que ser cautos y que, de momento, no está garantizado que se vaya a quedar el equipo en el área hospitalaria. "Este hospital apuesta por probar todo tipo de tecnologías que son punteras como esta que pensamos que pueden ayudarnos a mejorar la accesibilidad de los pacientes y a perfeccionar su estudio. Esta es sólo una prueba más", recalca.

Mientras, la evaluación de datos encara su recta final y podría dejar las primeras estadísticas de salud el próximo mes de septiembre.

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