Los centros de protección de menores perderán 40 plazas públicas este año

La Junta explica que se está reorientando la atención a los menores en desamparo para que crezcan en un ambiente familiar y evitar, de este modo, su institucionalización.

Dos pequeños se entretienen entre juguetes.
Dos pequeños se entretienen entre juguetes.
Noelia Márquez

19 de febrero 2014 - 05:03

Los centros de protección de menores donde residen niños que se encuentran bajo la tutela de la Junta de Andalucía por diversos motivos perderán durante este año 40 plazas públicas en Sevilla, mientras que en el conjunto andaluz, esta cifra se eleva a las 271 plazas. En Sevilla, en la actualidad, son 18 las entidades que gestionan estos centros, pisos o residencias donde educadores y personal cualificado se encargan de los menores que son retirados de sus familias por sufrir situaciones de especial vulnerabilidad y desamparo.

El portavoz del sector de menores en CCOO, Diego Rodríguez, denuncia que esta eliminación de plazas públicas forma parte de una política de recortes encubiertos que ya comenzaron el año pasado con la destrucción de 80 puestos de trabajo en este sector en Andalucía. "En los presupuestos andaluces se hacía ya referencia a que este año 2014 se perderían cien plazas en los centros de protección de menores y finalmente han sido más del doble", lamenta el portavoz de los trabajadores, quien incide además en la destrucción de puestos de trabajo y en el deterioro de las condiciones laborales de los educadores, trabajadores sociales y psicólogos en estas residencias.

El director general de Mayores, Infancia y Familia en la Junta de Andalucía, Ángel Acuña, explica, por su parte, que "se está actuando sobre plazas no ocupadas y que no se tratan de recortes sino de una reorientación en los recursos para que estos niños vivan en un entorno familiar, lo cual les beneficia mucho más que permanecer en una institución". En este sentido la Junta de Andalucía ha incrementado un 22% el presupuesto destinado al acogimiento familiar. "Los propios profesionales que trabajan en las residencias reconocen que las familias de acogida son el mejor entorno para el desarrollo de estos niños, ya que reciben el cariño y atenciones que probablemente no encuentran en los centros, y de este modo se evita su institucionalización", añade el responsable de Mayores, Infancia y Familia en Andalucía. En los últimos años las acogidas en familias han aumentado casi el doble, de modo que si en 2008 eran 3.200 los niños en esta situación, en 2013 esta cifra superó los 6.000, pese a que se ha registrado un descenso en la tutela de menores por parte de la administración en el ámbito andaluz.

Ante posibles situaciones de riesgo para los menores, Acuña incide en que especialistas de los equipos de tratamiento familiar "trabajan, en primer lugar, en el entorno de los niños para tratar de evitar la retirada de los menores de sus familias. Cuando existe riesgo para el menor son varias las opciones de acogimiento, en la familia biológica y en no biológicas, priorizando siempre el bienestar de los menores".

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