Ventiladores para combatir el calor en clase

Los padres del colegio público Cruz del Campo han decidido comprar ellos mismos los aparatos para refrescar las aulas

Denuncian que el Ayuntamiento les haya denegado una ampliación de la potencia eléctrica que les permitiría instalar aires acondicionados que ellos mismos iban a pagar

Ventiladores para soportar el calor en el CEIP Cruz del Campo / Juan Carlos Vázquez
C. Valdivieso

24 de septiembre 2018 - 13:27

Lunes. 9 de la mañana. Suena el timbre en el colegio público Cruz del Campo, en la avenida del mismo nombre. Los alumnos empiezan a entrar en sus clases cargados con sus mochilas, meriendas, algún material para la clase de plástica... y un ventilador. Este complemento ha sido comprado por los padres, a través del AMPA, la semana pasada ante el calor sofocante que aguantan niños y profesores en las aulas desde el inicio del curso.

Desde que empezó el curso las altas temperaturas no han dado tregua en Sevilla y muchos colegios han vuelto a iniciar el año escolar con los ya clásicos problemas de climatización. Es el caso del colegio Cruz del Campo en el distrito Nervión. Aquí, las aulas han integrado un par de ventiladores como instrumentos necesarios para el desarrollo de las clases.

"Los alumnos soportan temperaturas superiores a los 35 grados a partir del mediodía", explica Álvaro Rodrigo, director del centro. El docente relata como los propios menores se le quejan constantemente del calor e incluso un niño sufrió un pequeño vahído la semana pasada.

Este lunes, las clases se han equipado de varios ventiladores que ha tomado la decisión de comprar el propio AMPA como medida de auxilio tras una petición de los padres a la dirección del colegio. En la clase de quinto, un padre ha decidido llevar incluso desde su casa un aparato de aire acondicionado portátil para mejorar la situación de su hijo y sus compañeros en clase.

El director Álvaro Rodrigo  durante la entrevista  en el CEIP Cruz del Campo.
El director Álvaro Rodrigo durante la entrevista en el CEIP Cruz del Campo. / Juan Carlos Vázquez

El centro sufre los problemas de climatización que padecen muchos más centros en la capital a raíz de las altas temperaturas que azotan la ciudad los meses de mayo y junio y septiembre y octubre. Una cuestión, que tal y como denuncia el director del centro, no tendrían que estar asumiendo económicamente los padres al tratarse de un colegio público. "Me llama la atención y me sorprende que en un colegio público tengan que ser los padres los que tengan que traer aparatos de aire acondicionado e incluso ventiladores para que estén las clases más fresquitas. Es algo que no puedo entender porque esto es un edificio público y que no esté acondicionado para las temperaturas que tenemos en Sevilla y que sean los padres los que traigan los aparatos...me sorprende", afirma.

Álvaro Rodrigo explica que el colegio fue sometido a un estudio por parte del Ayuntamiento en junio de 2017 cuando desde la Consejería de Educación se anunció una inversión para los centros con estos problemas. "Vinieron y vieron la parte de arriba del edificio, cómo era el aislamiento de las ventanas, vieron como estaba el colegio y las instalaciones y nos dijeron que harían un estudio y ya nos dirían algo. Pero no hubo nada concreto", dice. Sin embargo, las respuestas no han llegado casi un año y medio después y las soluciones han llegado de las manos de los propios padres.

Un ventilador refresca una de las clases del CEIP Cruz del Campo.
Un ventilador refresca una de las clases del CEIP Cruz del Campo. / Juan Carlos Vázquez

Una madre de un alumno de sólo ocho años de edad asegura que el menor le transmite a diario el calor que pasa en el colegio. "Mis hijos se matan por coger los sitios donde están los ventiladores", afirma. Esta madre reclama a la Junta de Andalucía "que la educación de los niños sea una prioridad" y denuncia que en los centros públicos las mejoras tengan que venir de la mano de inversiones de los propios padres tal y como ya pasó hace unos años cuando instalaron el aire acondicionado en el comedor. Una iniciativa que pagaron los padres para mejorar el bienestar de los menores en la hora de la comida. Del mismo modo denuncia que no se trata sólo de las aulas. "No sólo es la climatización en las aulas, el patio también carece de sombra y es imposible realizar actividades al aire libre. Les tengo prohibido a mis hijos que corran después de comer por lo que pueda pasar", explica.

Una madre de un alumno de 8 años

"Mis hijos se matan por coger un sitio donde les llegue el aire del ventilador"

Precisamente este espacio se ha convertido a día de hoy en un aula alternativa en la que se van turnando las clases que soportan mayor calor para poder aprovechar ese recurso en las horas de la mañana previas a la preparación de la hora del almuerzo.

Ante esta inoperancia de las administraciones, el centro tomó la decisión de instalar aires acondicionados en todas las clases, asumiendo su coste el propio AMPA. Rodrigo explica que hace un año y medio más o menos mandaron un escrito al Ayuntamiento haciéndole esta propuesta pero para ello era necesario una ampliación de la potencia eléctrica. Una cuestión que fue denegada por la administración local. "Nos dijeron que la potencia eléctrica que hay es la que hay", afirma.

Álvaro Rodrigo. Director del CEIP Cruz del Campo

"Hay niños que a veces se marean, que piden ir mucho al baño a refrescarse, que no rinden... no podemos decirles que no"

El director entiende que en Sevilla el calor excesivo es algo que afecta año tras año y que los menores no tienen por qué soportar situaciones "indecentes" porque "vivamos en una ciudad en la que hace mucho calor". "Esto es un centro público con niños y entiendo que existe una legislación que recoge las temperaturas máximas que puede soportar un trabajador... pues tratándose de menores, con más razón se debería actuar. No entiendo que las administraciones pasen esto por alto habiendo niños de por medio", recalca el director, que manifiesta que el centro sí cuenta con una calefacción estupenda. "Es contradictorio que nos tengamos que acostumbrar al calor en una ciudad como Sevilla y que contemos con una magnífica calefacción como si estuviéramos en Noruega y no en Sevilla. Aquí vamos al revés", denuncia.

Desde la Consejería de Educación, el pasado mes de abril se hizo pública una inversión de cinco millones en los colegios sevillanos para combatir este problema. Este anuncio suponía 63 intervenciones para antes del verano en centros educativos de la provincia de Sevilla para la mejora de la climatización. Unas acciones enmarcadas en el programa de Climatización Sostenible y Eficiencia Energética de centros docentes públicos de la Comunidad autónoma.

"Este programa, que cuenta con un presupuesto regional de 25 millones de euros para 2018, tiene como objetivo mejorar el confort térmico interior y exterior de los centros en la línea de eficiencia energética marcada por la Unión Europea, así como conocer las necesidades de los centros andaluces para actuar de forma progresiva, priorizando las áreas geográficas con más calor", recogía el anuncio entonces.

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