Sevilla acogerá las próximas oposiciones a notario

Función pública

Las pruebas, que comenzarán en febrero, ofertan 100 plazas

La capital andaluza compartirá sede con Granada

José Luis Lledó, decano del Colegio Notarial de Andalucía
José Luis Lledó, decano del Colegio Notarial de Andalucía / Belén Vargas
Diego J. Geniz

26 de agosto 2018 - 05:00

Después de 10 años Sevilla acogerá unas oposiciones a notario. Las difíciles pruebas para acceder a esta función pública comenzarán a celebrarse en febrero. La capital andaluza compartirá sede con Granada. En esta convocatoria se ofertan 100 plazas y se espera que se presenten, como mínimo, 1.000 aspirantes, a tenor de las últimas oposiciones celebradas en 2016, en aquella ocasión organizadas en Cataluña.

Será a partir de febrero del próximo año cuando los aspirantes a ejercer la función de notario acudan a la capital andaluza para realizar uno de los cuatro ejercicios de los que constan estas difíciles oposiciones. Los dos primeros serán orales, el tercero es escrito y el último consiste en una prueba práctica. Desde que comiencen hasta que acaben transcurre, por lo general, año y medio. Cada examen es eliminatorio. Es decir, para acceder al siguiente hay que aprobar el anterior. Quienes quieran presentarse a estas pruebas han de inscribirse en el registro del Ministerio de Justicia.

Una vez que se cierre el listado de los opositores (previo abono de las tasas), se nombrarán los tribunales de las dos sedes andaluzas: Sevilla y Granada. Cada tribunal está compuesto por tres notarios, un registrador, un juez, un catedrático y un abogado del Estado. Tras dicho trámite los aspirantes se someterán a un concurso que decidirá el destino de cada uno para realizar las pruebas. Cada sede recibirá al 50% de los opositores. José Luis Lledó, decano Colegio Notarial de Andalucía, explica que un sevillano que se presente a estas pruebas puede acabar acudiendo a la ciudad de la Alhambra (y a la inversa) para realizarlas, pues no se tiene en cuenta el lugar de procedencia.

A las últimas oposiciones celebradas en Cataluña se presentaron mil aspirantes. Se prevé que para esta ocasión se alcance, como mínimo, esta cifra, por lo que está casi asegurado que a la ciudad hispalense acudan al primer examen 500 personas, con lo que esta asistencia conlleva en gastos de alojamiento y comida. No obstante, Lledó incide en que la celebración de las oposiciones a notario no repercute tanto en el beneficio económico como en “el prestigio” de la ciudad que las acoge.

La oferta, publicada en el Boletín Oficial del Estado (BOE), es de 100 plazas, de las cuales un 10% se reserva a personas con discapacidad. El decano del Colegio Notarial Andaluz detalla que en épocas de escasez de trabajo suele ser mayor el número de personas que se presentan. “Cuando alguien acaba su titulación y observa que su mercado laboral carece de oferta de empleo, proyecta su vida hacia la función pública. Ahora estamos saliendo de un periodo de crisis, por lo que habrá que observar si estas oposiciones tienen igual o mayor concurrencia que las de 2016, a las que se presentaron más de un millar de personas”, argumenta Lledó.

Estas pruebas requieren de bastante años de preparación. Son las oposiciones más complejas que existen. Hay que memorizar el código civil por completo. Los ejercicios orales duran una hora. En ellos hay que realizar una perfecta exposición delante del tribunal, de ahí que sea esencial la figura del preparador, quien se encarga de dirigir al opositor durante este tiempo. Cada aspirante puede llevarse un promedio de diez años hasta conseguir plaza de notario.

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