La iglesia de San Vicente de Sevilla recupera las pinturas de su retablo primitivo

Los lienzos de Juan de Uceda y Francisco Varela lucen en todo su esplendor tras la restauración de Pedro Manzano

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Las pinturas del antiguo retablo de San Vicente tras su restauración.
Las pinturas del antiguo retablo de San Vicente tras su restauración. / Juan Carlos Muñoz

La dejadez y el paso del tiempo impedían que las pinturas del primitivo retablo de la parroquia de San Vicente se apreciara en todo su esplendor. Ahora, tras la restauración promovida y financiada por la parroquia, Adepa y los colegios St. Mary School, y realizada por el especialista Pedro Manzano, los cuatro lienzos llaman poderosamente la atención por su fuerza y colorido en su habitual ubicación: la cabecera de la nave del Evangelio, sobre el altar en el que recibe culto el nazareno de la Divina Misericordia.

El resultado de esta sorprendente intervención ha sido presentado en la mañana de este lunes por el párroco, Carlos Coloma; el presidente de Adepa, Joaquín Egea; el restaurador, Pedro Manzano; y el historiador de Arte, Ignacio Cano, jefe del departamento de Difusión del Museo de Bellas Artes de Sevilla. Este último ha sido el encargado de repasar la historia de las pinturas y de sus autores: Juan de Uceda y Francisco Varela. "La instalación del nuevo retablo, realizado por Cristóbal de Guadix en 1701, provoca que se retiren las pinturas del anterior que se encargaron en 1626 a Juan de Uceda. A partir de 1631 es Francisco Varela el que se encarga de terminarlo. Se trata de una obra que narra en distintos capítulos los momentos más importantes de la vida de San Vicente, con el martirio como la clave".

Los lienzos restaurados.
Los lienzos restaurados. / Juan Carlos Muñoz

El martirio de San Vicente mártir en el potro (Uceda), San Vicente con el obispo Valerio ante el emperador Decio (Varela y Uceda), La historia de la cama de rosas (Uceda) y El martirio de San Vicente en la parrilla (Varela).

Cano ha señalado que las pinturas de este retablo se realizan en un momento en el que la pintura sevillana vive una transición entre los grandes maestros. Velázquez está en el proceso de marcharse a Madrid, Zurbarán está arribando a la ciudad y Roelas está en pleno proceso creativo. "Observamos uno de esos estilos en plena ebullición. Juan de Uceda es un seguidor natural de Roelas", ha indicado.

Detalle de uno de los lienzos.
Detalle de uno de los lienzos. / Juan Carlos Muñoz

El historiador también ha resaltado el rasgo "romanista o histórico" que tienen estas pinturas que cuentan con una escena principal y una secundaria, al fondo, que completa y contextualiza el mensaje que se ofrece: "Se trata de un recurso antiguo que permite contar mucho más".

"Ha aparecido toda la potencia cromática"

De los cuatro lienzos del retablo primitivo, dos fueron realizados por Juan de Uceda. En un tercero se ve ya de manera importante también la mano de Francisco Varela. Mientras que el cuarto, de menor tamaño, es exclusivamente de este último artista que destacaba por su versatilidad para adaptarse a todo tipo de encargos.

El párroco, Carlos Coloma, atiende a la prensa.
El párroco, Carlos Coloma, atiende a la prensa. / Juan Carlos Muñoz

El restaurador Pedro Manzano ha explicado de manera somera cómo ha sido una intervención que se ha demorado más de lo previsto por los problemas que han ido surgiendo durante los trabajos: "Se han quitado los bastidores antiguos y se han sustituido por unos nuevos con una sección más ancha. Una vez consolidados, se ha hecho una limpieza, retirado la suciedad, los barnices oxidados que contribuían a que las pinturas se vieran tan oscuras y se han reintegrado lagunas y pérdidas. Así ha aparecido toda la potencia cromática que tenían".

Los lienzos también han crecido algunos centímetros, puesto que las molduras estaban clavadas directamente sobre el lienzo, anomalía que se ha corregido.

Continuar con la labor de apoyo a conventos e iglesias

El restaurador Pedro Manzano.
El restaurador Pedro Manzano. / Juan Carlos Muñoz

A la presentación del resultado de la intervención ha acudido el gerente de Urbanismo, Fernando Vázquez; junto a Ricardo Suárez, uno de sus principales colaboradores. Joaquín Egea, presidente de Adepa, ha recordado la importancia de mantener las ayudas para la recuperación del patrimonio de conventos e iglesias: "Esta restauración es fundamentalmente de la parroquia y de la iniciativa privada de Adepa y los colegios St. Mary y Buen Pastor, que han celebrado conciertos para recaudar fondos. Hay que agradecer que el Ayuntamiento continúe con la labor de apoyo a la iglesia que puso en marcha el PSOE de la mano de Antonio Muñoz y que había reclamado Susana Serrano desde Podemos. Desgraciadamente, no podemos decir lo mismo de la consejería de Cultura".

Joaquín Egea atiende a la prensa.
Joaquín Egea atiende a la prensa. / Juan Carlos Muñoz

Por último, el párroco, Carlos Coloma, ha recalcado la responsabilidad que tiene velar y cuidar de un patrimonio tan importante cono el de la parroquia de San Vicente, que desde 1740 conserva reliquias del santo valenciano: "En el siglo VI ya había aquí una basílica visigoda en la que los cristianos rezaban. Es un reto conservar todo este patrimonio. La principal función de la iglesia es evangelizar. San Vicente también tiene una labor social muy importante. Tenemos que difundir el evangelio... y a todo ello hay que sumar el cuidado de este histórico patrimonio que es de todos. El problema de siempre es la falta de medios".

Los cuadros restaurados en su actual ubicación.
Los cuadros restaurados en su actual ubicación. / Juan Carlos Muñoz

La parroquia ha aprovechado la ocasión para instalar una nueva iluminación y reubicar las esculturas de Santa Bárbara, talla anónima del siglo XVII, atribuida por algunos estudiosos al círculo Juan de Oviedo; y de Santa Teresa, imagen anónima procedente del convento Casa Grande del Carmen del círculo de Juan de Mesa.

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