Diego Alcaraz, oncólogo: "El cáncer de colon es uno de los más influenciados por la alimentación"
Día Mundial Contra el Cáncer de Colon
El cáncer de colon es una de las pocas formas de cáncer que, si se detecta a tiempo, tiene un alto índice de curación
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Según el National Cancer Institute (NCI, EE.UU.), uno de cada diez nuevos casos de cáncer de colon ya se detecta en menores de 50 años. Esto quiere decir que debido a los datos de los últimos años, esta enfermedad ha dejado de ser exclusivamente de la población mayor, lo que ha generado preocupación en la comunidad médica. "Durante décadas, el cáncer colorrectal era una enfermedad propia de personas mayores. Hoy, cada vez diagnosticamos a más jóvenes, muchos de ellos sin antecedentes familiares y en fases avanzadas", manifiesta el oncólogo de GenésisCare, Diego Alcaraz.
En este contexto que nos afecta y a modo de conmemoreción por el Día Mundial Contra el Cáncer de Colon no podemos dejar de hablar de que factores como el estilo de vida moderno, la dieta o el sedentarismo se están conviertiendo en los principales protagonistas de la mayoría de las enfermedades y en el cáncer de colon desempeñan un papel clave.
La clave está en la alimentación
Uno de los cambios más significativos en las últimas décadas ha sido la transformación de los hábitos alimenticios. El consumo de alimentos ultraprocesados se ha disparado, mientras que los productos frescos han sido relegados en muchas dietas. La alimentación influye directamente en la microbiota intestinal, cuya alteración se ha relacionado con un mayor riesgo de cáncer colorrectal. Un estudio publicado en The British Medical Journal encontró que las personas que consumen grandes cantidades de ultraprocesados tienen hasta un 29% más de riesgo de desarrollar cáncer colorrectal. Además estos productos no solo reducen la cantidad de bacterias beneficiosas en el colon, sino que también favorecen la inflamación crónica y aumentan la resistencia a la insulina, condiciones que pueden estimular el crecimiento celular descontrolado. Algunos de estos alimentos, por otra parte, contienen compuestos potencialmente cancerígenos, como los nitritos presentes en embutidos y fiambres.
"El cáncer de colon es uno de los más influenciados por la alimentación. No se trata de eliminar por completo ciertos alimentos, pero sí de reducir los ultraprocesados y priorizar una dieta basada en frutas, verduras, legumbres y fibra", señala el médico oncólogoa, Diego Alcaraz.
El sedentarismo es otro factor de riesgo determinante. La falta de actividad física, que se ha vuelto común en entornos urbanos y laborales, aumenta la probabilidad de desarrollar enfermedades metabólicas que pueden derivar en cáncer. Según la Organización Mundial de la Salud, un estilo de vida sedentario puede incrementar el riesgo de cáncer de colon hasta en un 25%, mientras que mantener una rutina activa podría reducirlo en un 30%. A esto se suma la obesidad, un problema creciente que altera los equilibrios hormonales y favorece la inflamación crónica, dos factores que pueden estimular la proliferación de células cancerosas.
Otro aspecto menos considerado es el impacto del estrés crónico en la salud intestinal. De hecho, la médico Elisa Marco nos contaba el pasado mes de febrero que es un factor determinante en la regulación del sistema inmunológico. Diego Alcaraz está de acuerdo y explica que este disminuye la capacidad para eliminar células anormales y aumenta la probabilidad de formación de pólipos precancerosos.
Esto se debe a nuestro estilo de vida acelerada, la presión laboral y la falta de descanso los cuales alteran la microbiota intestinal y debilitan, por tanto, la barrera de protección del colon.
El consumo de tabaco y alcohol también desempeña un papel en el desarrollo del cáncer de colon. Aunque el tabaco se asocia mayormente con el cáncer de pulmón, pocos saben que sus compuestos tóxicos pueden dañar directamente las células intestinales, aumentando el riesgo de desarrollar tumores en el colon. Por su parte, el alcohol se descompone en acetaldehído, una sustancia que puede alterar el ADN celular y favorecer la aparición de células malignas.
Diagnóstico y tratamientos
El problema del cáncer de colon en jóvenes es su diagnóstico tardío ya que, a diferencia de otros tipos de cáncer, este puede desarrollarse sin síntomas evidentes durante años y cuando finalmente aparecen signos como alteraciones en el tránsito intestinal, sangre en las heces o pérdida de peso inexplicada, a menudo se confunden con trastornos digestivos comunes, lo que retrasa la consulta médica y el diagnóstico preciso. De hecho, un estudio reveló que el 67% de los pacientes jóvenes consultaron a más de un médico antes de recibir un diagnóstico adecuado, lo que pone de manifiesto la falta de conciencia sobre esta enfermedad en esta franja de edad.
"Muchos pacientes jóvenes llegan con la enfermedad en fases avanzadas porque sus síntomas no se identificaron a tiempo. Si hay cambios persistentes en la digestión, sangre en las heces o pérdida de peso sin causa aparente, hay que acudir al médico sin dudarlo". El cáncer de colon es una de las pocas formas de cáncer que, si se detecta a tiempo, tiene un alto índice de curación. Sin embargo, el problema radica en que la mayoría de los casos en jóvenes se diagnostican en fases avanzadas, cuando las opciones terapéuticas son más limitadas. En este sentido, la detección temprana es clave para mejorar el pronóstico. Aunque los programas de cribado suelen centrarse en mayores de 50 años, los expertos insisten en la necesidad de ampliar estas pruebas a grupos más jóvenes, especialmente en aquellas que cuenten con antecedentes familiares o factores de riesgo.
En los últimos años, los avances en la detección del cáncer de colon han sido significativos. El análisis de ADN tumoral circulante es una de las herramientas más prometedoras, ya que permite identificar la presencia de células cancerosas en la sangre antes de que sean visibles en pruebas convencionales. Además, las terapias avanzadas han evolucionado hacia un enfoque más personalizado, donde el tratamiento se adapta a las características genéticas del tumor. La oncología de precisión ha permitido el desarrollo de fármacos dirigidos que bloquean mutaciones específicas, así como la inmunoterapia, que activa el sistema inmunológico para combatir las células cancerosas con mayor eficacia.
El futuro del tratamiento del cáncer de colon pasa por la combinación de estrategias de detección más avanzadas y terapias personalizadas. A medida que la ciencia avanza, se espera que las nuevas tecnologías permitan diagnósticos más tempranos y tratamientos menos invasivos. Mientras tanto, la concienciación sobre los factores de riesgo y la importancia de la prevención sigue siendo la mejor herramienta para combatir esta enfermedad, especialmente entre la población joven.
Referencias bibliográficas.
Génesis Care. (2025, marzo). Cáncer de colon en jóvenes: ¿por qué está aumentando y cómo podemos evitarlo?
The British Medical Journal (2022, 31 de agosto). Asociación del consumo de alimentos ultraprocesados con el riesgo de cáncer colorrectal entre hombres y mujeres: resultados de tres estudios de cohorte prospectivos en EE. UU.
Organización Mundial de la Salud (2023, 11 de julio). Cáncer colorrectal.
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