Urge un Pacto de Estado por la Sanidad

Editorial

La fuga de batas blancas continúa imparable, a la vez que Andalucía se ha convertido en un polo de atracción para una legión de facultativos extranjeros

01 de junio 2023 - 02:45

La fuga de batas blancas continúa en Andalucía. El año pasado 927 facultativos hicieron las maletas. La mitad lo hizo para marcharse a trabajar fuera de Andalucía. Las razones son siempre las mismas: mejores condiciones económicas y un contrato a largo plazo que garantiza estabilidad. La otra mitad se trasladó de provincia, sin moverse de la comunidad, lo que invita a pensar que sus contratos eran temporales y poco favorables para consolidar su carrera profesional. El año anterior, la cifra fue muy similar, y en 2020 fue aún peor, puesto que más de un millar de médicos andaluces pidieron su traslado. Los cambios internos, al menos, no hace que descienda el número de médicos en activo en Andalucía. Pero es un espejismo. La política de contratación de la Consejería de Salud, el aumento de plazas MIR y la apuesta de los profesionales por la sanidad privada ha hecho que crezca a la plantilla andaluza de facultativos ejerciendo en nuestro territorio. Sin embargo, si no se alcanza un Pacto de Estado a corto plazo que evite la competencia insana entre las comunidades y que garantice la ampliación de las plazas MIR en todo el país, con más médicos tutores que formen a los residentes hasta donde sea preciso, la fuga de batas blancas en la sanidad pública irá a más. La falta de médicos que sufre Andalucía y que reconoce la administración, paradójicamente, se ha convertido en una oportunidad para aquellos licenciados que vienen de fuera a probar fortuna en nuestra región. Hoy por hoy, Andalucía destaca como un polo de atracción para una legión de especialistas que han cursado sus estudios en el extranjero, hasta los 2.300 inscritos el año pasado. Sin embargo, cubrir la falta de especialistas con estudiantes recién salidos de la facultad, en no pocos casos, tampoco resuelve la situación. Lejos de ello, lo que hace es aumentar la sensación de que la calidad de nuestro sistema sanitario sigue en claro retroceso.

stats