Los celos revientan el PP en toda España

La diosa se ha rebelado en una reacción sin precedentes ante el ataque de celos de Casado en el momento más inoportuno

Isabel Díaz Ayuso
Isabel Díaz Ayuso / M. G.

18 de febrero 2022 - 04:00

Sevilla/Siempre me han llamado la atención los reclamos de restaurantes, casas de comidas y ventas de carretera. Hay verdaderos clásicos. “Especialidad en carnes a la brasa y mariscos”. “Chacinas de Huelva y cocina de mercado”. “Carnes y pescados a la parrilla”. “El auténtico horno de leña”. Mención aparte merece uno muy bien tirado:“Especialidad en simpatía”. Recordaba estos rótulos al contemplar la gresca que hay montada en el PP madrileño, tradicional fortín del centro-derecha español. Si Génova fuera un restaurante, tengo claro cuál sería la mejor publicidad: “Especialidad en tiros en el pie en el momento más inoportuno. Entre y disfrute de las peleas de gallos en nuestro reñidero, abierto todo el año”.

El PP ha perdido el oremus en Madrid. Ya lo ha pagado en Castilla y León, de tal forma que el presidente Moreno (“Llamadme Juanma”) debe tener claro que lo último es convocar elecciones adelantadas. Madrid es más que nunca una bomba racimo que afecta directamente a las siglas del partido en toda España. El electorado suele perdonar los casos de corrupción –que se lo pregunten al PSOE andaluz– pero castiga con crueldad las peleas internas, máxime cuando se disimulan menos que las de los antiguos corrales de vecinos. El Gobierno de España ha recibido un regalazo este febrero, un obsequio traído por las cigüeñas del PP y depositado en los campanarios de la Moncloa y de la sede de Vox. Por San Blas la cigüeña verás... Y la están viendo Pedro Sánchez y, sobre todo, Santiago Abascal, al que le toca gestionar bien esta reyerta política que sitúa al PP al borde de un concurso de acreedores. Las relaciones entre Génova y la Puerta del Sol han quedado dinamitadas. Nadie gana en este pleito, absolutamente nadie, aunque Ayuso sea una marca electoral tan fuerte que ni Vox ha podido con ella en los comicios madrileños.

El conflicto ha estallado en público. Se han roto las costuras de lo políticamente correcto, no ha habido lugar al catálogo de mentiras piadosas, frases recurrentes y filtraciones desestabilizadoras a los portales digitales. La presidenta madrileña compareció en la sede institucional rompiendo todos los esquemas. No hay precedentes. Génova ha desafiado a la diosa y ella se ha rebelado en corto y por derecho. Ganan Pedro Sánchez y Santiago Abascal, pierde todo el PP, pierden las siglas, pierde la formación entera en todas las regiones y provincias. Solo cabe una pregunta. ¿Esto ahora cómo sigue? Casado tenía los tiempos a su favor, meses por delante sin elecciones, pero los celos han encabritado al tipo que ganó a Soraya y Cospedal en aquellas primarias. El reñidero continúa. Acceda al interior y disfrute de nuestro aire acondicionado.

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