Bobby Liebling y Pentagram: una banda de culto maldita redescubierta gracias a un meme viral
La imagen delgada, fantasmal y casi inane del cantante durante un concierto ha generado todo tipo de burlas en redes, pero sirve para darle el sitio que merece a una banda olvidada en el trastero
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Cuando se habla de heavy metal y doom, hay nombres que resuenan con fuerza en la historia del género. Uno de ellos es Bobby Liebling, el carismático y problemático líder de Pentagram, una banda que, a pesar de las adversidades, ha logrado dejar una huella imborrable en la música pesada. Su historia es un relato de talento, obsesión, decadencia y redención.
Los orígenes de una leyenda maldita
Pentagram nació en los años 70 en Alexandria, Virginia, en un momento en el que el heavy metal apenas comenzaba a expandirse como un movimiento cultural. Liebling, con su voz singular y su visión oscura del rock, lideró a la banda a través de múltiples encarnaciones y cambios de alineación. Aunque no lograron el reconocimiento inmediato de bandas como Black Sabbath, su sonido crudo y denso sirvió como base para el desarrollo del doom metal.
Sin embargo, la historia de Liebling no solo ha estado marcada por la música, sino también por sus problemas personales. Las adicciones, conflictos internos y decisiones erráticas lo llevaron a perder numerosas oportunidades que podrían haber elevado a Pentagram al estrellato mucho antes. No fue sino hasta finales de los 80 cuando la banda empezó a recibir el culto que merecía, con la reedición de sus primeros trabajos y la llegada de una nueva generación de fanáticos del metal.
De la oscuridad a la redención
A pesar de las múltiples veces que Liebling pareció tocar fondo, siempre encontró la manera de regresar a los escenarios. Su historia quedó inmortalizada en el documental Last Days Here (2011), que retrata su lucha contra la adicción y su intento de recuperar su vida y su banda. El filme conmocionó a muchos seguidores del metal, mostrando a un artista con una carrera brillante opacada por sus propios demonios.
Con el nuevo milenio, Pentagram logró lanzar nuevos álbumes y volver a los escenarios con un Liebling envejecido pero aún carismático. Su estatus de leyenda del doom metal quedó consolidado, y su imagen se convirtió en un símbolo de resistencia y obsesión por la música.
El fenómeno del meme y la viralización de 'The Ghoul'
En tiempos recientes, Bobby Liebling ha vuelto a estar en boca de todos, pero esta vez por un fenómeno inesperado: un meme viral basado en su aspecto durante una presentación de The Ghoul. En el video, su figura extremadamente delgada, sus gestos erráticos y su mirada perdida le dieron una apariencia fantasmal que desató una ola de comentarios y ediciones en redes sociales.
El meme, aunque inicialmente nació como una burla, también ha servido para despertar el interés en el legado de Pentagram. Muchos jóvenes que nunca habían oído hablar de la banda se han acercado a su música gracias a la viralización de este clip. No es la primera vez que un artista de culto es redescubierto por las redes sociales, y en este caso, ha sido una especie de renacimiento inesperado para la figura de Liebling.
El legado de un inmortal del doom
Hoy en día, Bobby Liebling sigue siendo una figura fascinante y enigmática dentro del heavy metal. A pesar de todos los obstáculos, su influencia en el doom es innegable. Bandas modernas continúan citándolo como una de sus principales inspiraciones, y su historia sigue resonando en la comunidad del metal.
Desde la oscuridad de los años 70 hasta la viralidad en la era digital, Liebling y Pentagram han demostrado que la música tiene el poder de trascender el tiempo y las circunstancias. Su legado, lejos de desvanecerse, sigue atormentando y cautivando a nuevas generaciones de oyentes, como un verdadero espectro del doom.
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