Flamenco en las ocho provincias

Nacen dos nuevas convocatorias flamencas, "Flamenco en escena" y "Riberas de Guadaíra-Vaivenes Flamencos".

Un momento del arte característico de Javier Barón, en el centro, con dos miembros de su compañía. / Manuel Gómez.
Un momento del arte característico de Javier Barón, en el centro, con dos miembros de su compañía. / Manuel Gómez.
Juan Vergillos

18 de marzo 2009 - 17:25

El año flamenco ha estado marcado a nivel escénico, como todos los años pares desde 1980, por la Bienal de Sevilla. La de Málaga, oficialmente conocida como Málaga en Flamenco, también nos dio una noticia, aunque no era su año (se celebraba los años impares desde 2005): la Diputación de Málaga anunció la disolución definitiva de la misma, con sólo dos ediciones a sus espaldas.

Con respecto a la de Sevilla, consolidada a nivel de público por sus 28 años de trayectoria, dio cal y arena en lo artístico. Respecto a la cal, no se descubrió nada nuevo, pero sí tuvimos momentos de brillantez en los espectáculos de la malagueña Rocío Molina (que estrenó en Sevilla su Oro viejo) y los sevillanos Israel Galván y La Choni, con las versiones definitivas, respectivamente, de El final de este estado de cosas y Tejidos al tiempo. Los tres intérpretes obtuvieron importantes galardones en los devaluados premios oficiales de la muestra.

Otros festivales de largo recorrido, como el de Jerez en su duodécima convocatoria, sirvieron ante todo para la consolidación de intérpretes como Nani Paños y Rafael Estévez, Marcos Vargas y Chloé Brûle y Leonor Leal, que al fin triunfó en su tierra.

También debemos destacar el nacimiento de dos nuevas convocatorias flamencas, aunque con vocación de mestizaje con otras artes escénicas, como fueron Flamenco en escena de Arcos de la Frontera y Riberas del Guadaíra-Vaivenes Flamencos en Alcalá de Guadaíra. El primero registró algún problema técnico derivado de su bisoñez. El segundo nos ofreció el único concierto en Andalucía del Omega de Enrique Morente, sin duda la gira del año por lo que ha significado esta obra en la historia del flamenco. En el castillo almohade alcalaíno estuvieron, con Enrique, el grupo de rock Lagartija Nick, El Paquete, David Cerredula, Estrella Morente y un largo etcétera hasta más de 20 músicos. Sin duda, como digo, el concierto del año, que hermanó a Vaivenes Flamencos con el Primavera Sound de Barcelona y el Festival de Benicasim.

En lo que se refiere a las novedades discográficas, tenemos que seguir hablando de Morente. En 2008 el granadino puso en la calle, al fin, Pablo de Málaga, una obra acariciada durante años.

Otros pesos pesados del cante que ofrecieron nuevas perspectivas de su arte fueron la jiennense Carmen Linares, en su homenaje a Juan Ramón Jiménez, compuesto por el onubense Juan Carlos Romero (Raíces y alas), y el cordobés El Pele, con un disco (Ocho guitarras y un piano) de corte tradicional. Respecto a las voces jóvenes destacar Barcas de Plata de Encarnita Anillo, la mejor comprobación, junto a Palomar (Trimilenaria), del buen momento en el que se encuentra el cante joven gaditano. El mejor disco de guitarra ha sido Son de Ayer de Juan Antonio Suarez "Cano". El maestro y amigo Mario Maya se nos fue con la naturalidad y el arte que siempre prodigó en vida: en mitad de una Bienal de Sevilla en la que había presentado su último espectáculo, Mujeres. Se nos fueron también el guitarrista Antonio Arenas, los bailaores Marienma y Alberto Lorca, "el agitador flamenco" Miguel Candela y dos cantaores irrepetibles, anárquicos y geniales: Juan el Camas y Gaspar de Utrera. En el plano institucional, el año ha estado marcado por el nombramiento del malagueño Paco Perujo al frente de la Agencia Andaluza del Flamenco, una persona del gremio, un investigador flamenco con un importante currículo jondo. Finalmente Javier Barón (Alcalá de Guadaíra, 1963) recibió el Premio Nacional de Danza.

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