El PSOE andaluz, a la espera

El Gobierno andaluz defiende las diputaciones, aunque está dispuesto a hablar sobre el fin de las duplicidades. San Vicente y San Telmo no conocen aún los detalles del acuerdo.

Alfredo Pérez Rubalcaba.
Alfredo Pérez Rubalcaba.
Juan M. Marqués Perales Sevilla

24 de febrero 2016 - 05:03

Al PSOE andaluz no le gusta la supresión de las diputaciones, pero sus dirigentes no están cerrados a una negociación para estudiar cómo se reducen duplicidades. El Gobierno de la Junta, casi lo mismo. Su portavoz, Miguel Ángel Vázquez, explicó ayer que, por el momento, se mantienen a la espera de ver los detalles del acuerdo entre Pedro Sánchez y Albert Rivera. Pero, como en el PSOE, Vázquez considera que las diputaciones "han jugado un papel importante en la cohesión territorial de los municipios". Aunque son conscientes de las duplicidades de competencias, preferirían que siguiesen existiendo. No obstante, no parece que este punto del acuerdo se vaya a transformar en una línea roja para los andaluces. Lo que sí hay en el PSOE andaluz es escepticismo por la utilidad de este acuerdo para salvar la investidura, aunque a partir de mañana la militancia socialista tendrá que votar el acuerdo. El referéndum terminará el sábado, cuando se pueda votar en urnas.

Las diputaciones han servido a los aparatos provinciales del PSOE, también a los del PP, para dar cobertura política y laboral a sus cargos. De hecho, la propuesta de Ciudadanos ahonda más en la eliminación de éstas como poder político que como administración. El argumento que ha utilizado Rivera frente a las reticencias de Pedro Sánchez es que Alfredo Pérez Rubalcaba llevó la eliminación de las diputaciones en las elecciones generales en las que fue candidato. Se trataría de sustituir a la diputación por un consejo de alcaldes. En la actualidad, en España hay 1.040 diputados provinciales que componen los plenos provinciales.

En Andalucía, el cargo de presidente de la Diputación va asociado al de presidente de partido, tanto en el PP como en el PSOE. Gabriel Amat, en Almería, y Elías Bendodo, en Málaga, son presidentes de la corporación provincial y líderes del PP en estos territorios. En Cádiz, la presidenta, Irene García, es la secretaria provincial del PSOE, y lo mismo ocurre en Huelva y en Jaén. En Sevilla es el presidente del partido. Ahora el PP cuenta con sólo dos diputaciones y el PSOE, con seis, gracias a los pactos de izquierdas. Una de las diputaciones que perdió el PP en las últimas elecciones municipales, la de Granada, también estaba dirigida por el presidente de este partido en la provincia, Sebastián Pérez. Estas instituciones ofrecen una plataforma institucional a estos cargos intermedios, además de un presupuesto abundante que les sirve para entrar en el medio rural. Las diputaciones andaluzas suman un presupuesto de 1.794 millones de euros.

Las diputaciones fueron creadas en 1836 y la Constitución del 78 les otorga el rango de representación de las provincias. Para eliminarlas es necesario una reforma de la Constitución, y ésta no se producirá sin el acuerdo del PP, ya que mantiene una mayoría de bloqueo. Por tanto, en el caso de que Pedro Sánchez lograse formar Gobierno, para lo que le haría falta una abstención del PP o de Podemos, tendría que contar con el apoyo de los populares para sustituir a las corporaciones provinciales. En las diputaciones españolas trabajan 59.326 personas, según los datos del Ministerio de Hacienda y de Administraciones Públicas. Su presupuesto global, descontando a las forales, es de 7.953 millones de euros, aunque casi el 60% del presupuesto se destina al gasto de personal.

Ciudadanos salva de la supresión a las diputaciones forales y a los cabildos insulares, ya que tienen otras funciones. En el caso de las vascas, estas instituciones son las que recaudan los impuestos en estos territorios. Posteriormente, pagan una parte al Gobierno vasco. La pugna entre diputaciones y Gobierno fue lo que llevó a la escisión del PNV en tiempos de Carlos Garaikoetxea.

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