Suárez Illana defiende el modelo de gestión como una empresa de Ontier

El presidente de la firma de abogados participa en un desayuno coloquio organizado por Adacem

Adolfo Suárez Illana junto a Rufino Parra Terrón y Luis Miguel Martín Rubio, presidente y viecepresidente de Adacem.
Adolfo Suárez Illana junto a Rufino Parra Terrón y Luis Miguel Martín Rubio, presidente y viecepresidente de Adacem. / Juan Carlos Vázquez
A. Grimaldi

16 de febrero 2018 - 02:39

Sevilla/La abogacía clásica está por morir. Así opina Adolfo Suárez Illana, presidente de Ontier, quien aclaró que no es sólo un depacho de abogados sino que su apuesta consiste en ser "una empresa de servicios jurídicos". Así lo puso de manifiesto durante su intervención en un desayuno coloquio organizado por la Asociación de Directivos de Andalucía, Ceuta y Melilla (Adacem), celebrado ayer en el Caixaforum de Sevilla. Para funcionar como una empresa, aplican una gestión que está a cargo de profesionales en esa material Gestión: buscar buenos gestores.

Una de las apuestas de Ontier, ha sido la internacionalización (está presente en 15 países, especialmente en Latinoamérica). Para ello, explicó Suárez buscaron socios locales porque "no hay nada más local que la ley". En su modelo, el abogado que en España atiende a un cliente también se encarga de sus asuntos en el extranjero. Otras de las apuestas es aprovechar los flujos de información para no sólo asesorar al cliente sino generarle negocio.

En Ontier trabajan unas 500 personas y facturan algo más de 50 millones de euros.

Presentado brillantemente por el vicepresidente de Adacem, Luis Miguel Martín Rubio, el coloquio estuvo centrado en la política nacional. Suárez Illana apostó por recuperar el respeto, especialmente entre PP y PSOE, y propuso que el régimen electoral nacional exija, como muchos autonómicos, tener el 5% del conjunto del universo electoral para obtener representación, lo que eliminaría "el chantaje de los nacionalistas".

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