En pos de un nuevo orden en el Betis
El consejo se reúne hoy con Estepa para trazar la hoja de ruta al menos hasta final de curso. La continuidad de los actuales gestores y la Junta Extraordinaria, claves.

La interinidad que sufre el Betis desde la intervención judicial de la que es objeto desde hace ya cuatro años se está cebando de forma cruel con la entidad en esta época de vacas flacas en todos los sentidos, principalmente en el deportivo. A la destitución de un hombre, Pepe Mel, que era el pilar que sostenía toda la feble estructura de la que presumía José Antonio Bosch se le unieron después la salida de Vlada Stosic y la forzada dimisión del propio administrador judicial.
Eran las tres patas del banco. Con los relevos de Mel ya se ha visto qué ha pasado, que el equipo ha ido a peor; la figura de Stosic hoy no existe y el sustituto de Bosch, Francisco Estepa, no asume ni por asomo la carga de intervención que éste tenía en el quehacer del club, en el que mandaba de cabo a rabo.
Por ahí, se necesitan reforzar los cimientos del club y también definir la labor y el futuro del actual consejo de administración, cuya fecha de caducidad, en principio, está prevista para el final de esta temporada.
Los miembros del actual consejo de administración, con Miguel Guillén a la cabeza, tenían previsto reunirse este miércoles con Estepa para acordar y consensuar una hoja de ruta, aunque una pequeña indisposición de éste ha pospuesto la cita a este jueves.
Estepa, ya con más conocimiento de la realidad del Betis, oirá las propuestas del consejo y propondrá las propias, principalmente en dos asuntos trascendentes, la composición inmediata del consejo de administración y la convocatoria de la Junta Extraordinaria de Accionistas que propuso hace más de dos semanas Por Nuestro Betis (PNB) y de la que, posiblemente, salga el nuevo orden que, antes, se irá estableciendo en el club, toda vez que Estepa, al igual que antes Bosch, controla el 51,34% de las acciones y tiene poder casi absoluto en una Junta.
Guillén y sus consejeros no tienen intención alguna de aferrarse al sillón, pero quieren ser consecuentes con lo que necesita el Betis, así que estarían dispuestos a continuar unos cuantos o a que el consejo sea ampliado con hombres propuestos por Estepa, quien, finalmente, quiera o no, va a tener que formar parte del nuevo órgano, ya sea como presidente o no.
Es el acuerdo principal al que pretenden llegar: la entrada de Estepa y algunos miembros más en el consejo, aunque si éste lo prefiere dimitirían incluso todos en bloque.
El escenario que plantean es la Junta Extraordinaria, que el consejo tiene intención de convocar con inmediatez, quizá incluso el viernes o el lunes próximo como muy tarde. Aunque también en este punto oirán lo que tenga que decir el administrador judicial, ya que quieren que cualquier decisión pase por éste.
Los consejeros béticos, aunque en diversos foros pueda pensarse lo contrario, están en una situación incómoda. De un lado, quieren irse todos, pero de otro, cuando analizan la intervención judicial que sufre el Betis y la imposibilidad de que hoy llegue alguien con un proyecto absolutamente novedoso para desarrollar, caen en la cuenta de que quizá la mejor solución de forma transitoria sea la renovación parcial, en la que, seguramente, Guillén dejaría la presidencia. Otra cosa es que fuese de los que continuase en el consejo o cesara completamente en sus labores.
Con todo, la actualidad del Betis requiere hoy alguien que maneje la intendencia del club, que era la labor de Bosch, y otra persona que controle la secretaría técnica. No tienen por qué ser un director general y un director deportivo, ya que este consejo no quiere caer en errores anteriores ni cubrir puestos que puedan hipotecar al Betis a corto o largo plazo. Eso sí, quieren la autorización de Estepa para afrontar ya esas dos contrataciones, posiblemente las de un gerente y un secretario técnico, que en función de su valía pudieran ser luego ascendidos o, por contra, dejar sitio en el organigrama por arriba sin la urgencia de tener que acometer ya esas contrataciones.
En principio, todo hace indicar que Estepa dará luz verde a estas dos contrataciones y que permitirá la convocatoria de la Junta, que podría celebrarse antes de finales de marzo, según los plazos. Él mismo entraría en el nuevo consejo y algunos de los actuales consejeros facilitarían el tránsito a los nuevos. Es la solución que todos ven idónea, más allá de un cambio radical para el que Estepa, además, no está capacitado.
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