"Mi estilo es mandar desde atrás y no voy a cambiarlo en Europa"
Pezzella. Defensa del Betis
Germán Alejo Pezzella (27-06-1991, Bahía Blanca, Argentina) apostó por jugar en el Betis pese a que River estaba a las puertas de una final de la Libertadores que lo vuelve a colocar entre los grandes de América

-Siempre se dice que el fútbol en Sudamérica es algo distinto. ¿Lo está sintiendo así?
-Estoy contento, adaptándome al grupo, a la gente de acá y a la manera de trabajar. Es distinto, las canchas son diferentes, el césped está más corto y la pelota vuela más rápido. Hay menos toques en las transiciones, toca adaptarse a esta forma de jugar.
-Es un fútbol más veloz...
-Velocidad más de la pelota, menos toques individuales, más pases verticales hacia delante... Un poco de todo.
-¿Ha notado alguna diferencia en lo táctico?
-Lo que se ha implementado en Argentina en los últimos tiempos es una manera de juego parecida a la de acá, con una presión alta, con los defensores por delante de la mitad de cancha. Hay similitudes pero también diferencias.
-¿Seguía el fútbol europeo?
-Sí, allí se ve mucho por la televisión. Las grandes ligas, la española, la inglesa... Se está muy pendiente de este fútbol.
-A usted se lo ficha como jefe de la defensa. ¿Qué le supone eso?
-Desde un primer momento se fue sincero con lo que pretendían de mí, tampoco uno va a cambiar su forma de ser por venir a Europa. Ya de por sí es mi juego, es mi naturaleza intentar desde mi posición ordenar y mandar a mis compañeros desde atrás. Me han inculcado desde chico que desde atrás tenía que transmitir, comunicarme con mis compañeros. Es también lo que me piden acá.
-Usted se marchó muy joven de su casa hacia Buenos Aires. ¿Eso lo ayudó a madurar?
-A uno las experiencias de vida que va teniendo lo van terminando de formar como persona, además de como futbolista, y lo lleva a reflejarlo dentro de la cancha. Son situaciones que se van presentando y hay que afrontarlas.
-Ese rol de capitán y liderazgo también lo desarrolló en las inferiores de la selección...
-Ya me tocó ser capitán en los combinados juveniles, jugar varios torneos internacionales. Fueron experiencias lindas y son experiencias que te terminan de hacer en las etapas formativas para luego alcanzar la madurez necesaria. En Toulon fue mi primer torneo con 17 años en un campeonato sub 20, luego jugué Mundial, Sudamericano, Panamericano...
-Debutó muy joven con River Plate. ¿Qué se siente?
-Estuve desde los 15 años viviendo en la pensión y es importante para cada uno de nosotros debutar en un club, poder afianzarse... Pasamos situaciones complicadas que luego pudimos revertir, conseguimos varios títulos. Hoy por hoy el club está posicionado entre los mejores de América, disputará la final de la Copa Libertadores. Después de tanto trabajo volver a poner al club en esas condiciones es muy gratificante.
-El Betis también es un recién ascendido que trata de consolidarse entre los grandes. ¿Lo ve como un reto parecido?
-En ese punto se asemeja, por los traspiés sufridos en los últimos años, por querer ahora hacer un buen proyecto para consolidarse y pelear cosas importantes. Es una transición que con trabajo se puede conseguir.
-¿Qué le ha llevado a dar el salto precisamente en este momento?
-Costó trabajo, pero como te dije antes desde el principio mostraron el interés en mí. También yo necesitaba un cambio de aires, pasar a este continente, a una liga importante. Pero sobre todo el interés que mostraron en mí, eso fue clave para mi decisión.
-Usted sufrió una lesión grave. ¿Frenó demasiado su progresión?
-Me había afianzado en Primera, pero tuve ese problema, que me llevó los tiempos normales de recuperación. Luego tuve que volver a arrancar, cuando regresa uno empieza a correr por detrás de los compañeros, entre medio había cambiado de técnico y él tenía ya a sus jugadores. Luego volví a hacerme un lugar y tuve continuidad.
-¿Qué aprendió de esa parte dura del fútbol?
-Es lo que le decía, a lo largo de mi carrera he tenido que pasar situaciones que a uno lo van haciendo crecer. Hay que sacar lo positivo. Tuve que aprender a vivir seis meses sin el fútbol, sin competencia, los primeros tres meses son los más duros por no poder tocar ni la pelota. Uno se refugia en su familia, trata de disfrutar de las cosas exteriores al fútbol y a partir de ahí hacerse fuerte.
-A usted no le debe asustar la competencia en su puesto tras la que ha tenido en River...
-Por suerte tuvimos una linda competencia, éramos cuatro o cinco centrales con posibilidades de jugar y al que le tocaba lo hacía bien. Dentro de todo, hemos jugado un número de partidos parejo, es lo bueno para el grupo, ayuda a potenciarse y el nivel de uno sube el del otro.
-A usted por lo menos le quedó marcar goles decisivos...
-Tuve la suerte de hacer goles en momentos oportunos. Me tocó en una superfinal de Argentina que nos clasificó para la Sudamericana, nos tocó en el primer partido de ésta, en la final, entre medio un gol a Boca... Fueron situaciones que se fueron dando, no sé si por oportunismo o casualidad, pero se pudo disfrutar.
-¿Le ayudaron esos goles a ganarse el cariño de la gente?
-Eso ayuda, pero también a uno le reconocen el esfuerzo, el ser del club, el que en las situaciones malas pusimos la cara, pudimos revertir la situación. Haberme ido del club con cinco títulos no es nada menos, no son muchos los que tienen esa posibilidad.
-A usted lo llevaron al primer equipo entre Gorosito y Cappa... ¿De qué entrenador aprendió más?
-Yo era muy chico, no tenía mucha participación... Quizá el que más me marcó fue Gallardo, este último tiempo, por su manera de trabajar, por la confianza que depositó en mí. Ahora cuando veo los entrenamientos en este lado, su manera de trabajar era parecida, se labró su carrera en Europa. Ha sido el que más me ayudó a crecer.
-En 2010 usted fue de sparring con Argentina. ¿Qué le supuso estar cerca de Maradona?
-Diego para nosotros es una cosa... A veces estás ahí y no quieres ni pasarle cerca. Para nosotros parece de otra galaxia, las relaciones son más de timidez, por no querer incomodar. Fueron experiencias enriquecedoras, compartir con Diego, Messi... Uno trata de sacar lo bueno.
-Usted saca el nombre de Messi junto al de Diego...
-Allá se los compara mucho, si gana un título se dice que uno es mejor, si no el otro... No me interesa ver quién es mejor que otro, sino saber disfrutar del fútbol de Messi como en su momento se disfrutó del de Maradona, y trato de ver vídeos de él. Las comparaciones no sirven.
-¿Qué le parece la polémica generada con Messi tras la Copa América?
-Pasa todo por una jugada, si terminan en gol en vez de fuera por dos centímetros, hoy estarían diciendo que Messi ganó un trofeo y demás. Se juzgan las cosas diferentes.
-Hablemos del Betis. ¿Qué le ha sorprendido del club?
-Cuando surgió el interés hablé con muchos compañeros que habían jugado en España, me hablaron de lo que sabían ellos del club. Me sorprendió la gente, el fanatismo de la gente, que en cada entrenamiento a puerta abierta la tribuna esté llena. Se ve un club organizado, se preocuparon mucho por los que llegamos.
-Leí una respuesta suya sobre la gran impresión que le causó Rubén Castro...
-Me preguntaron quién me había llamado la atención y uno cuando lo ve jugar comprueba sus capacidades, dentro del área, fuera... Las condiciones que tiene son impresionantes.
-¿Se le puede comparar en carisma con Aimar, al que usted conoce bien?
-En River me tocó compartir con varios jugadores ídolos dentro del club y se puede comparar a Rubén. Se nota que la gente lo quiere mucho, siempre en cada club están esos ídolos a los que la gente agobia un poco.
-¿Y usted qué referente tuvo como central?
-Para lo que es mi generación uno se crió viendo a Ayala en la selección argentina, acá en Europa. Para mí fue uno de los mejores centrales que dio el país y criarme viéndolo hace que uno intente reflejarse en él.
-¿Y de los de ahora?
-Hay muchos... En Argentina Garay y Otamendi que están en la selección, que tienen un gran nivel. Sergio Ramos, Piqué, Puyol cuando estaba... Son para admirarlos.
-Los centrales argentinos suelen triunfar en Europa...
-Me lo han dicho muchos, han venido muchos defensores y han triunfado. Esto va en base al trabajo, al esfuerzo, a la convicción de cada uno y a las condiciones, así que es cuestión de trabajar y luego vienen las cosas solas.
-¿Qué reto se marca para esta temporada?
-Hoy por hoy, el objetivo es llegar bien al partido del Villarreal. La pretemporada sirve para pulir los defectos del equipo, llegar bien a la primera fecha. Luego va a consistir en un día a día, no hay que mirar más allá de mañana si no equivocas el camino.
-Pero el récord de socios del club supondrá una motivación...
-Eso muestra la expectativa que la gente tiene en el equipo y nosotros trabajamos para estar a la altura de eso. Son objetivos que se forjan durante el día a día. No sirve pensar en más allá, no se consigue nada.
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