Bonito y muy físico

UD Roteña-Sevilla FC

El Sevilla de Marcelino gusta en su entreno con la base de una presión asfixiante arriba, destacando Trochowski y Manu. El asturiano dio descanso a Kanoute.

Bernal, capitán de la Roteña, trata de impedir el avance de Manu del Moral.
Bernal, capitán de la Roteña, trata de impedir el avance de Manu del Moral.
Jesús Alba, Rota

15 de julio 2011 - 07:11

El esperado Sevilla de Marcelino esbozó sus primeros trazos en el amistoso que abrió la batería de pruebas de la pretemporada dando una sensación agradable para el espectador. Es un equipo agresivo, muy físico, lo que unido a la calidad de sus hombres produce un cóctel esperanzador que debe aumentar sus prestaciones cuando el patrón de juego del asturiano se asiente.

Marcelino dispuso dos equipos distintos dándole descanso a Kanoute, con un plan especial pero sin lesión que llame a la preocupación. Y los dos grupos se movieron bajo la misma sintonía, una presión asfixiante desde muy arriba y ayudas constantes al hombre que ataca al rival, aunque en la segunda mitad hubo momentos en los que también esperaba un poquito más atrás. Esta presión, evidentemente, requerirá una preparación física bastante potente cuando lleguen rivales de más enjundia que la Roteña, pero se trataba de que los movimientos asimilados en las sesiones tácticas se fueran mecanizando a campo completo y con once futbolistas enfrente.

Como es normal, mientras los técnicos se fijan más en otras cosas, los aficionados acuden a estas citas ávidos de ver a los nuevos y poder comentar después sus impresiones. En este capítulo cabría decir que Trochowski es el futbolista ideal, por su tremendo dinamismo, para este tipo de juego. Siempre está muy cerca del balón, roba, se ofrece y tiene calidad para el último pase. Manu del Moral demostró también cosas bastante interesantes. Lo primero, que es un jugador con un buen disparo seco y que lo pone en práctica desde cualquier posición, sin pensárselo. Ejecuta rápido y gana capacidad de sorpresa acabando con celeridad las transiciones. Pero también a balón parado, dejando un plástico lanzamiento al larguero. Marcelino lo probó además en varias posiciones. A los defensas se les vio menos. Spahic parece aportar lo que se esperaba, solvencia, mando y buenos movimientos con y sin balón. Rompió una vez la línea con seguridad y criterio, lo que podría permitirle incluso jugar por delante. Coke pasó más inadvertido, sorprendiéndose a veces con el balón a su espalda.

Del resto brillaron casi todos los hombres de centro del campo hacia delante. Hasta Acosta -es delantero- y Kone, aunque presionar tan arriba facilita las cosas para que siempre haya muchos apoyos. Jesús Navas demostró que tiene confianza tras la lesión y Negredo, su habitual calidad. Más apuntes: las ganas de Rodri y Armenteros, el buen son de Romaric y el buen sentido táctico de Salva.

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