Fuertes tormentas de nieve colapsan el noreste de Estados Unidos

Se suspendió el tráfico aéreo, miles de hogares se quedaron sin energía eléctrica y se produjeron unos 3.000 accidentes.

Dpa

20 de diciembre 2009 - 15:18

Washington/Washington amaneció este domingo con un manto de nieve de 60 centímetros, mientras que las fuertes tormentas de nieve que desde hace 24 horas azotan extensas zonas del noreste de Estados Unidos sumieron a los estados de Virginia y Maryland en el caos. Miles de conductores quedaron atrapados en las carreteras y tuvieron que ser alojados en refugios por los equipos de rescate, al tiempo que el tráfico aéreo se colapsó.

La tormenta de nieve alcanzó Nueva York y Nueva Inglatera. También aquí se esperaban intensas nevadas. Aunque en la Gran Manzana no se esperaba que la nieve fuese a batir ningún récord, el parte meteorológico anunciaba hasta 40 centímetros. Entre tanto, en Washington, Virginia, Virginia del Oeste, Delaware, Philadelphia (Pennsylvania) y Boston (Massachusetts) se declaró el estado de emergencia.

De acuerdo con los medios, el temporal provocó miles de accidentes de tráfico en las carreteras, sobre todo en las carreteras de los estados de Virginia y Virginia Occidental, especialmente afectados. Allí hasta 1.000 miembros de los equipos nacionales de salvamento ayudaron a las personas a salir de sus vehículos atascados en la nieve. En zonas apartadas de las ciudades algunos conductores estuvieron atrapados más de un día. Los equipos de rescate no daban abasto para atender a todas las llamadas de socorro. En total murieron cinco personas durante el fin de semana a causa de la nieve, de las cuales cuatro en accidentes de tráfico y otra posiblemente por congelamiento.

El transporte público también se colapsó. En Washington el aeropuerto nacional estuvo cerrado todo el sábado, mientras que en el aeropuerto internacional de Dulles sólo estuvo operativa una pista de aterrizaje y de despegue. La mayoría de los vuelos fueron cancelados, aunque el tráfico aéreo comenzó a restablecerse lentamente el domingo. También los grandes aeropuertos de Nueva York habían cerrado antes de que descargara la tormenta de nieve. Además, miles de viajeros quedaron atrapados en el aeropuerto Logan en Boston.

Por otro lado, padres jóvenes cambiaron los cochecitos de sus bebés por trineos, sobre los que arrastraban a sus hijos bien abrigados por las calles de Manhattan. En Central Park esquiadores de fondo sustituyeron a los patinadores y corredores habituales. En Long Island frente a Nueva York la nieve alcanzó medio metro de altura. En el estado vecino de Nueva Jersey un autobús quedó atascado en un paso ferroviario que la nieve había cubierto, aunque no llegó a producirse una tragedia, puesto que los 26 pasajeros que viajaban en él lograron salir del vehículo antes de que pasara un tren por encima. A quienes la tormenta perjudicó especialmente fue a los comerciantes, cuyas tiendas casi no recibieron visitas de clientes el último fin de semana antes de Navidad. Únicamente en los centros urbanos las personas se lanzaron a la caza de gangas.

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