Los otros Vacies

El problema del chabolismo

Eclipsados por el mayor poblado de Andalucía, en Sevilla existen al menos otros cinco núcleos de chabolas. El que más crece es el de San Jerónimo, donde la tensión con los vecinos es cada día mayor.

Los otros Vacies
Los otros Vacies
Fernando Pérez Ávila

09 de julio 2012 - 05:03

Hablar de chabolismo en Sevilla es hablar del Vacie, el asentamiento más grande de Andalucía y el más antiguo de España, ese poblado que surgió en los años treinta del pasado siglo junto a las tapias del cementerio de San Fernando y allí sigue, con las chabolas multiplicadas y con todo tipo de planes para su erradicación fracasados, ochenta años después. Eclipsados por el Vacie, y sin la atención que las administraciones le prestan a éste, existen en otras zonas de Sevilla otros asentamientos que han crecido enormemente en los últimos meses o bien se mantienen desde hace décadas con unas pocas chabolas.

El que más ha crecido es el de San Jerónimo, que está planteando ya un grave problema de convivencia con los vecinos de este barrio. Decenas de residentes en San Jerónimo se están concentrando cada martes a las puertas del solar en el que se encuentra el asentamiento en señal de protesta. Se han celebrado ya dos manifestaciones y en ambas ha habido momentos de tensión entre vecinos y chabolistas. En la primera tuvo que intervenir la Policía para evitar un altercado mayor, ya que los segundos llegaron a armarse de palos para hacer frente a los vecinos, que han constituido una plataforma para exigir la erradicación del poblado.

La ubicación del asentamiento constituye un problema añadido a la hora de una posible intervención municipal. Las chabolas se levantan sobre un terreno privado, el solar en el que la compañía inmobiliaria Azagra tenía previsto construir una promoción de viviendas. La empresa quebró y de aquella promoción no queda ni el cartel publicitario, que fue sustraído y desguazado por los nuevos inquilinos del solar. No hay nadie, pues, que presente una denuncia para que un juzgado ordene el desalojo del terreno.

El Ayuntamiento asegura que tampoco puede intervenir al tratarse de una propiedad privada, si bien los vecinos afectados aseguran que el Consistorio tiene medios legales a su alcance para levantar el campamento chabolista. Los residentes y una representación municipal se han reunido esta misma semana, pero por el momento el poblado sigue en pie y cada día parece crecer más.

Se ha generado un efecto llamada. Las familias que vivían en otros asentamientos que han sido desalojados por la Policía se han mudado ahora a este nuevo núcleo chabolista situado junto al muro del cementerio inglés. El camposanto también ha sido saqueado y la Policía llegó a intervenir en el poblado colindante varias cruces de piedra de las tumbas de los ingleses.

Los vecinos se quejan de los continuos robos, que han aumentado en San Jerónimo desde el invierno hasta ahora. Cualquier pieza de metal es susceptible de ser sustraída, desde los mástiles que sostienen las papeleras hasta las placas que recubren el monumento más emblemático del parque del barrio, el Huevo de Colón. "Ha habido vecinos que han dejado la bicicleta un momento apoyada en el suelo para cargarla en el coche y ya ha venido uno de los niños para llevársela", expuso a este periódico una integrante de la plataforma Basta Ya de Asentamientos.

Son muchos los menores que habitan en las chabolas, en las que ya no sólo viven rumanos, sino que también hay familias españolas. El pasado martes, los acampados permitieron el acceso a la prensa para denunciar las condiciones en las que viven y explicar a los periodistas que si residen allí es porque no tienen medios económicos para hacerlo de otra forma.

La ribera del Guadalquivir siempre ha sido el lugar con más asentamientos, por la cercanía del agua con la que abastecerse. En los últimos años han sido numerosas las batidas policiales para desalojar las chabolas que surgen junto al río, de manera que actualmente no hay ninguna en las márgenes de Sevilla y sólo algunas aisladas en los terrenos de Camas. Sí las hay unos kilómetros más al sur, junto a los puentes que conectan Sevilla y San Juan de Aznalfarache. Este asentamiento creció cuando en él se estableció el clan de los caracoleños durante unos meses, pero fue luego desalojado y actualmente sólo hay una decena de casas.

En la capital andaluza hay otros dos asentamientos históricos: uno en la avenida de la Paz, compuesto por varias viviendas prefabricadas, y otro en Palmete, junto a un cauce seco que discurre tras la sede de Correos. Fuera del término municipal de Sevilla, pero sólo a unas decenas de metros del límite territorial, está el segundo poblado más grande de la provincia. Este núcleo ocupa suelo de Alcalá de Guadaíra pero está muy cerca de Torreblanca.

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