Idilios anuncia el año de Juan Ramón Jiménez

La Isla de Siltolá editará en febrero los poemas de amor inéditos del Nobel El poeta dedicó el libro "a Zenobia, muerta para el amor" Su revelación arroja luz sobre una evolución aún inconclusa

Juan Ramón Jiménez y Zenobia Camprubí, en su casa de Hato Rey (Puerto Rico) en 1953.
Juan Ramón Jiménez y Zenobia Camprubí, en su casa de Hato Rey (Puerto Rico) en 1953.
Elena Llompart

26 de enero 2013 - 05:00

Se acabará de imprimir el próximo miércoles, un 30 de enero, el mismo día en el que, hace ya 96 años, Juan Ramón Jiménez se embarcó en Cádiz con destino a Nueva York para casarse con Zenobia Camprubí. Idilios, un libro escrito en 1912 con los poemas de amor inspirados en ella y otros amores (aunque la totalidad del libro está dedicado a su esposa) será publicado a mediados de febrero por la editorial sevillana La Isla de Siltolá, con prólogo de Antonio Colinas y con introducción, edición y estudio a cargo de la profesora y experta en la obra del Nobel onubense Rocío Fernández Berrocal.

En la edición del libro ha participado también Carmen Hernández-Pinzón Moreno, representante de los herederos del autor nacido en Moguer. Gracias a su labor, de forma periódica ven la luz nuevas publicaciones que ayudan a obtener una perspectiva más amplia sobre la evolución de un poeta que aún tiene tres cuartas partes de su obra sin publicar.

Como explica Hernández-Pinzón, Idilios incluye 98 poemas, de los cuales 38 son inéditos y el resto había aparecido de forma fragmentaria y dispersa en publicaciones con transcripciones dispares. Hace unos años se localizaron ocho poemas de Idilios dentro de un libro de la Fundación, cuando se digitalizaba la biblioteca. Entonces se percataron de que había una serie de hojas con poemas inéditos que se han incorporado a esta nueva edición.

El poeta y ganador del Premio Nobel en 1956 dejó iniciada la preparación de esta obra en las carpetas que se encuentran en la Sala Zenobia-Juan Ramón Jiménez de Puerto Rico con instrucciones muy claras para su publicación, tal y como había concebido el resto de su monumental obra. La última revisión y ordenación del libro la realizó en 1929 pero, como demuestran los manuscritos, siguió retocándolo en Puerto Rico.

"La carpeta 104, la de Idilios, contiene portadas y portadillas que nos han servido para estructurar y confeccionar el libro, así como parte de los poemas; muchos otros estaban esparcidos por el archivo, excepto los que se incluyeron en Libros inéditos de poesía, que están en el Archivo Histórico Nacional. Los de la carpeta están muy bien manuscritos, con una letra fantástica y preciosa. Incluso dejó escrito que Idilios lo forman 98 poemas e indicó cómo quería que fuera el libro: Como el modelo de Eternidades, de forma que dejó muchas instrucciones", explica la sobrina nieta del escritor. Ella, como legataria de su obra, se ha encargado de buscar los poemas que componen Idilios.

La división de la obra en Idilios Clásicos e Idilios Románticos también estaba plasmada en esa carpeta. Los primeros son poemas dedicados a los amores pasados y los segundos están dirigidos a su esposa, Zenobia Camprubí. Todo ello con un claro deseo de que el libro se viera publicado.

Pero en su conjunto, la obra está dedicada a Zenobia. Juan Ramón dejó escrito que estos poemas de Idilios, junto con el simbólico libro Diario de un poeta recién casado y Monumento de amor, eran por y para Zenobia. "Forman parte de mi conocimiento de Zenobia hasta mi casamiento con ella", dijo.

Sin embargo, la dedicatoria de Idilios, que estaba en Madrid, reza así: "In Memoriam/Z.C.A,/ muerta para el amor". Según Hernández-Pinzón, esta nota fue escrita en un momento de acaloramiento. "Al principio, la relación entre Zenobia y Juan Ramón fue muy mala. En el noviazgo ella le dio muchas calabazas y yo creo que él puso esa dedicatoria en un momento de enfado. Incluso en varias cartas le dijo que estaba muerta para él y, en muchos poemas se refirió a ella como ex amor".

La heredera de los representantes del Nobel considera que la importancia de esta nueva publicación radica en dos cuestiones. En primer lugar, aporta un mayor conocimiento sobre la obras del poeta y, en segundo, pone su granito de arena para que los expertos puedan acometer la fascinante tarea de evaluar una evolución aún parcial, de forma que puedan juzgarlo al completo en el futuro.

Idilios bien podría resumir la década prodigiosa del poeta que Rocío Fernández Berrocal denomina la "encrucijada clave", la que va de 1908 a 1917. Un periodo que tiene su origen en los días de retiro del autor en su localidad natal, Moguer, y que se cierra con Diario de un poeta recién casado, escrito durante su viaje a América.

Hernández-Pinzón opina que la ruptura que en 1916 supuso Diario de un poeta recién casado no es tal, según queda patente en los libros que faltan por editarse. "El Diario revolucionó la poesía de toda la generación del Nobel. Pero en Idilios Juan Ramón ya usó el mismo tipo de textos: libres, breves, como en el Diario", explica.

De esta época quedan por ver la luz numerosos libros inéditos, como Silencio de oro y Poemas agrestes, al que pertenece el poema El viaje definitivo, uno de los más conocidos junto a Platero: Y yo me iré. Y se quedarán los pájaros /cantando; /y se quedará mi huerto, con su verde árbol, /y con su pozo blanco. Poemas agrestes, que contiene más de cien composiciones, está por conocerse todavía.

Por el simple hecho de contar con uno de los poemas más conocidos de Juan Ramón Jiménez, Hernández-Pinzón considera que esta obra "se debe conocer", aunque parece que antes verá la luz Silencio de oro, obra queaún no está en imprenta pero sí en preparación). En el intervalo de ambas revelaciones se sitúa Arte menor, ya publicado, y Monumento de amor, el cual se publicará probablemente este mismo año.

Libros, todos ellos, que ayudarán a valorar una etapa sobre la que también arrojará luz Apartamiento, que ya está en su tercera corrección. Se trata de una trilogía escrita casi por completo en Moguer y que está compuesta por Bonanza, publicado en su momento parcialmente, ya que posteriormente se hallaron nuevos poemas, Domingos y Con el corazón en la mano. Pero antes llegará a las librerías Vida, el inédito autobiográfico editado por Pre-Textos que tanto está dando que hablar. Por todos estos proyectos en marcha, bien podría decirse que el 2013 se perfila como el verdadero año de Juan Ramón Jiménez.

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